
El sábado 26 de septiembre quedará marcado en la historia del Yamaha Custom Club Mexico. Lo que empezó como una tranquila rodada a Tepoztlán se convirtió en una odisea de proporciones míticas.
Nuestros cinco héroes—el Presidente Ojos Slice, el veterano Capi Wolf, el Prospecto Ricky, la valiente Liz y el buen Gera—partieron de CDMX a las 9:00 am, devorando el asfalto. Al llegar al Pueblo Mágico, tras una búsqueda épica que los llevó más allá de un simple Oxxo, encontraron el santuario definitivo: un bar de mojitos tan legendarios que se dice que el Tepozteco mismo bajó a probarlos.
Pero a las 4:00 pm, una nube negra, más grande que la propia montaña, apareció sobre ellos. Ojos Slice dio la orden de retirada. Lo que siguió en el camino de regreso fue, en palabras de Capi Wolf, «lo más chingón de la historia». La lluvia no fue una simple tormenta; fue un diluvio bíblico que transformó la autopista en un río rugiente. Nuestros guerreros, montados en sus máquinas Yamaha, no solo condujeron; navegaron. Liz y Ricky se aferraron uno al otro, demostrando que el amor es más fuerte que un huracán de categoría 5. Gera, con su visión láser, abrió camino mientras Capi Wolf usaba su experiencia para mantener la formación.
Esta portada captura ese momento exacto: la furia de los elementos, la determinación en sus rostros y la gloria de haber sobrevivido al día en que el cielo se derrumbó sobre el YCCM. ¡Una rodada para la eternidad!

